By admin on septiembre 1, 2011
por Ringa Star
Las rebajas se acabaron, de los mojitos en la playa ni me acuerdo y el verano poco a poco llega a su fin. Recuerdo lo que lloraba el día antes de empezar el cole (hasta C.O.U.)y lo que odiaba los anuncios de El corte Inglés anunciando “La vuelta al cole” durante los meses de julio y agosto (nunca entendí lo que era un “corticole”). Era un suplicio ir a probarme el uniforme (falda, camisa y jersey) a finales de agosto con un calor horrible, pero como no llegué a dar el estirón, gracias a Dios, esto no pasaba cada año…
Empezabas llevando babi para no mancharte con las témperas y plastilina, durante la adolescencia te tocaba aguantar con frecuencia el sermón de alguna profesora desesperada por la dudosa longitud de la falda o por llevar la camisa por fuera. Llegó la universidad y los “juernes” formaban parte de tu scheadule. En esa época tenías fuerza para salir jueves, viernes y sábado y el domingo McDonald´s con amigos para comentar lo acontecido durante un fantástico fin de semana.
Cada septiembre empezamos de nuevo a organizar nuestra rutina, a programar el despertador, a enfrentarnos a un Outlook petado de e-mails, a dar brillo a nuestras gafas “de cerca”, a reuniones y a viajes de negocios por obligación y de placer si nos da de sí la VISA. Del mismo modo que nosotros arrancamos, empiezan las estúpidas colecciones de kiosco, como las de abanicos, dedales, el álbum de cromos de los nuevos fichajes futboleros, etc. Las tiendas tienen sus escaparates repletos de prendas de abrigos y gorros de lana que te hacen recordar los churretes de sudor antes de entrar en el mar para darte un chapuzón, ya no te entorpece el paseo las sillas y mesas metálicas de las terracitas de Madrid, por la mañana empieza a hacer fresco y por la noche “tiras de sábana” después de unos meses durmiendo a pierna suelta. No te queda más remedio que comerte las uñas pensando en que te queda un año entero para volver a disfrutar de tus merecidos días off.
También es época de reencontrarte con tus amigos que no has visto desde julio, (a no ser que no hayas ido a Ibiza o Marbella, of course). Las inauguraciones de discotecas se suceden, y a menudo en una de estas fiestas te reencuentras con el “summer-love” de turno. Estamos de buen humor, con carita descansada y con un moreno que favorece a cualquiera, tratando de lucir pierna hidratada y pedicura de colores hasta que las medias se apoderen de nosotras.
De pronto te das cuenta que tienes ganas de que empiece el otoño, que echas de menos los atascos matinales, al plasta de tu compañero y sobretodo de volver a Musee como hiciste desde noviembre del 2010.
By admin on junio 20, 2011
por Ringa Star
Cuando estudiaba Diseño de Moda, el profesor de Historia del Traje nos invitaba a sentarnos en una discoteca un viernes por la noche para observar el atuendo de mujeres y hombres. Según él, siempre reservábamos nuestras mejores galas para el fin de semana.
Todavía recuerdo cuando en el cole nos pasábamos notitas mis amigas y yo pensando en lo que nos pondríamos el viernes para ir a una discoteca light o para ir al cine sin más intención que tomarnos una bolsa de chuches compradas en La piñata loca para ver Titanic por tercera vez en los entonces Warner Lusomundo. Era pequeña y no salía de casa sin las Converse o las Stan Smith.

Las notitas de clases fueron evolucionando gracias a la tecnología, que tan fácil nos hace la vida en este momento. Primero con el Beeper que regalaban si juntabas muchos puntos con las latas de Coca-Cola que si lo asocio a mi vida, me lleva a 1º de E.S.O., entonces las bailarinas y los náuticos formaban parte de mi vestuario con pantalones pitillo comprados en Benetton. El Alcatel One Touch Easy amarillo lo tuve en 3 de E.S.O. En ésa época empezaba a comprar sandalias de todos los colores en Pilar Burgos, que entonces era la bomba y tenías que zurrarte literalmente con las clientas para que una dependienta te diera la vez. Las botas de lycra fueron las más aplaudidas durante ese invierno. Qué horror!
Cuando ya todas superábamos el juego de la serpiente del 5110, nos dio por comprar móviles con carcasas de colores intercambiables y llevábamos siempre una camiseta blanca de Tintín, una camisa de Polo de rayas y encima un polo de Hackett con las mangas de la camisa remangadas y pantalón de campana que tenía que ser Cimarrón. Vaya pintas…

Poco a poco empecé a hacer mis pinitos con los primeros tacones de aguja que me los ponía con un pantalón de campana con flecos y bordados de flores. Se llevaba el rollo hippy-piji y la purpurina en las mejillas. Hubo tantas versiones de Nokia que no consigo recordar cuál era el que tenía entonces, pero ya nos mandábamos MMS con fotos y sonido.
Tras una larga época llevando vaqueros como mejor apuesta, la ropa comenzó a volverse más sofisticada y el abuso del color negro era la tónica de cada fin de semana. Jamás te bajabas de los tacones y las copas que tomabas eran inversamente proporcionales al dolor de pies. Aún así, siempre encontrabas fuerzas para cerrar el garito o por lo menos intentarlo.
Ahora, y con una BlackBerry en mi poder, cada fin de semana voy a Musee, mientras recuerdo lo que decía mi profesor, y disfruto observando que ya no somos fotocopias. Cada uno ha ido llevando a su terreno las tendencias que considera oportunas. Y pienso que quizá sería interesante crear un Photocall para ver que en Musee todos tenemos cabida. No importa el rollo que lleves, el mix de gente que se acerca a bailar y brindar aquí hace que pisar la pista siempre sea algo interesante. Los tatuajes se mezclan con alianzas de boda, las New Balance con los Louboutin y la ropa de Zara con el City de Balenciaga o el 2.55 de Chanel.
By admin on mayo 17, 2011
El club Musée ha sido testigo de la moda y la belleza que se imparte en Yo Dona Magazine. En esta ocasión, el programa de televisión se orienta hacia los eventos característicos de esta temporada: las bodas y el día de la madre. Musée (Calle Alberto Alcocer, 33) nació hace 4 meses y ya se ha convertido en uno de los lugares de moda de Madrid. Allí hemos podido conocer a Fernando Maudo, socio propietario, y a Parolio, diseñador de interiores, que decoró la discoteca.
En el programa del sábado 30 de Abril la presentadora Clara Courel, experta en moda, charla con el crítico y colaborador habitual Carlos García-Calvo sobre la mejor opción a la hora de elegir un traje de novia y los diseñadores más TOP del momento.
De la mano de Factory, recorremos los looks más asequibles para ir a la última de madrina a una boda. En la sección “espejito espejito” de David Francés, se hace un asesoramiento de belleza. María Rodríguez, estilista y colaboradora del programa, escoge los estilos mas novedosos para ir a la última pero sin perder el carácter personal de novias e invitadas. Les ayuda Le Club, un centro de imagen y cuidado personal que colabora en la belleza de cada una de las modelos.
Os esperamos como cada sábado en VEO 7, a las 11.00 h., y en Antena 3 Nova, a las 9.00 h con un programa indispensable antes de acudir a una boda tanto de novia como de invitada.
http://www.elmundo.es/yodona/2011/04/28/lifestyle/1303983398.html
ALBERTO ALCOCER-MADRID
Reserva de mesas: +34 620 642 539